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Manual para caídas del celular


LA PATRIA | MANIZALES

¿Qué hace cuando se le cae el celular? ¿Gritar? ¿Insultar? ¿Se queda paralizado? ¿Amortiguar el golpe con el pie? ¿O le da igual?
La caída del teléfono, que para algunos es una extensión de la mano, duele como si la sufriera el mismo cuerpo. Después, el equipo pasa a una observación minuciosa en la que se detectan daños, leves como un rayón, o graves como la pantalla hecha pedazos.

Qué decir cuando el celular se cae en la piscina o en el inodoro. Estos daños se pueden evitar con cuidados a los que algunos se resisten, como ponerle una funda o evitar su uso en ciertos momentos, como al comer para que una bebida no caiga sobre él.

* Las marcas

Si el golpe es fuerte, seguro quedarán marcas en bordes o partes frontal o trasera. Estos no tienen solución, pero, si después de la caída nota que la imagen en pantalla no se ve igual, apague el equipo y enciéndalo. Si el fallo continúa seguramente sufrió un desajuste de sus componentes y es necesaria la revisión de un experto para repararlo.

* Display en blanco

El display es la pieza completa que está en el frontal del teléfono y está compuesto (en algunos inteligentes) por la pantalla –LCD o IPS, Retina (Apple), Amoled– y el cristal, también llamado digitalizador o touch, que permite tener un control táctil. La pantalla es la encargada de la imagen gracias a sus características técnicas, como la resolución. Así es que si el teléfono se cae hay que revisar cuál de estos componentes sufrió el daño.

Si deja de responder al tacto, pero aún se ve la imagen, el touch se quebró o estropeó; si no se ve nada o se observan manchas de colores o negras es porque el inconveniente lo tuvo la pantalla. 
En cualquiera de los dos casos es mejor no hacer nada en casa y dejárselo a un técnico especializado, ya que un accidente de estos puede implicar el cambio solo del touch, para fortuna del usuario, o del display completo. En algunos equipos, como el iPhone X, uno quebrado trae como consecuencia la reposición del teléfono, pues por la tecnología de la pieza es difícil encontrar un reemplazo, además de que su instalación podría acarrear un no óptimo funcionamiento del equipo.

* Guarde el arroz para la cocina

Si su teléfono no tiene protección iP 67 o 68 y recibió salpicaduras de algún líquido o quedó sumergido en una piscina, o peor, en un sanitario, hay posibilidades de revivirlo. Debe apagar el móvil, y como ahora no tienen tapas que se remueven (hace algunos años sí), ponerlo en arroz no es una solución, y menos ventilarlo con un secador. Eso asegura Natalia Garcés, de Celurgencia. “Un accidente de ese tipo requiere abrir el equipo para evaluar su estado, si hay algo quemado, y esa es una labor que necesita de un cuidado y unos instrumentos que no están al alcance de los usuarios, como un microscopio”, señala.

* Lo barato sale caro para su teléfono

Si el puerto de carga es el implicado en el accidente, tampoco hay mucho que el usuario pueda hacer, un técnico debe reemplazarlo.

Duván Vanegas, quien trabaja en celulares de la Clínica del Smartphone, comenta que se han vuelto comunes los incidentes en los que hay deterioros o averías en el puerto de carga. La causa: los usuarios utilizan cargadores que no son genuinos y que pueden ir dañando esa parte del equipo. “También es por el mal uso, porque lo adaptan a la fuerza, o lo quitan también de esa manera”.
En caso de que suceda hay un momento de pánico, sobre todo si el equipo no cuenta con una protección IP 67 o 68 (la que lo protege del polvo y las salpicaduras, además de sumergirse hasta cierta profundidad y durante un determinado tiempo).

Accidentes que se previenen

Según un estudio de 2013, hecho por Mobile Phone Checker en Reino Unido, los accidentes más comunes con el celular son: 
* 43% cae sobre una superficie dura.
* 45% cae en el agua (inodoro, lavamanos, baño).

* 32% el usuario se para o se sienta sobre él. 
* 12% lo ponen sobre el techo del carro.
* 10% se le suelta a un niño de la mano.


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