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Para que el trombo no resulte fatal


 

Elizabeth R. Rojas

LA PATRIA | Manizales

 

Las mujeres son más propensas a desarrollar la enfermedad tromboembólica venosa, condición en la que un trombo o coágulo de sangre hace presencia en una vena, con efectos tan catastróficos como la muerte. Así lo explicó Carlos Fernando Grillo Ardila, ginecólogo y obstetra de la Universidad Nacional.

El especialista indicó que el riesgo aumenta de tres a cuatro veces durante el embarazo, el parto y la dieta o puerperio. Subrayó que a medida de que avanza la gestación, aumenta la probabilidad de padecerla.

"Sus condiciones hormonales y el uso de algunos métodos de planificación familiar pueden incrementarles la posibilidad de una trombosis; también la coexistencia de otras enfermedades como el lupus pueden agravar el cuadro médico", reveló Grillo, docente universitario.

Según el especialista, lo delicado de la formación del trombo, es la alta probabilidad de que llegue al corazón. Afirmó que si el coágulo es bombeado por dicho órgano y llega al pulmón, puede haber muerte materna y fetal.

"La enfermedad tromboembólica constituye una de las tres primeras causas de muerte en el mundo. Si eres mujer y te embarazas, tienes mucho más riesgo. Es algo en lo que debe trabajarse, pues la enfermedad es silenciosa y no da manifestaciones clínicas o síntomas, antes de tocar el corazón o el pulmón", recalcó Grillo.

 

Prevenir, la clave

El galeno mencionó que lo más importante siempre será la prevención. Habló de estrategias farmacológicas para tratar la condición, pero antepuso la posibilidad de evitar la complicación con cambios de rutina, estilos de vida saludables y una adecuada alimentación.

"Se recomienda que se hidraten muy bien, que hagan actividad física y tengan una dieta acorde a su estado. También sirve que usen medias de compresión. En casos seleccionados, con un riesgo muy alto, esas intervenciones no son suficientes, por lo que se prescriben algunos medicamentos", añadió Grillo.

 

Antecedentes

El médico mencionó que hay mayores complicaciones para aquellas mujeres que padezcan hipertensión, problemas renales o diabetes. Igual para las que tienen antecedentes familiares, es decir, que sus padres y/o abuelos las hayan sufrido.

"Las mujeres, en especial las embarazadas, deben pedirle al médico tratante que evalúe la condición y riesgo antes, durante y después del embarazo. Ya no es solo por su seguridad, sino también por la del bebé", recomendó.

 

Vigile lo que come*

Una recomendación para evitar los eventos trombóticos es la de mantener una alimentación balanceada, en la que se incluya el pescado. Sin embargo, se pide verificar la procedencia de esta proteína. Si no se le mantiene de una manera adecuada, resulta perjudicial para la salud. Tenga en cuenta:

- Ciertas variedades pueden tener contaminantes, sobre todo, los más grandes, los más viejos o los que se alimentan de otros peces.

- Algunos, por el mercurio que contienen, pueden causar daños al sistema nervioso del feto y generarle problemas de aprendizaje.

- El mercurio se origina en el medioambiente y también es emitido por algunas plantas industriales en sus procesos. Este compuesto también cae del aire y se acumula en los ríos y océanos, hábitat de los peces.

- Evite la carne de tiburón, de pez espada y de caballa, pues son variedades a las cuales -regularmente- se les encuentra mercurio en su composición.

* Con información de EFE, agencia internacional de noticias.

 

Mejore la circulación*

Con lo que come, usted puede mejorar su circulación y evitar condiciones como la trombosis. Una alimentación con un alto contenido de grasas acumula lípidos en los vasos sanguíneos, dificultando el paso de la sangre por venas y arterias. La grasa poliinsaturada disminuye la viscosidad de este fluido corporal, aumenta el colesterol bueno y no permite que el colesterol malo se acumule.

Utilice en su cocina aceites de semillas como el girasol, el maíz y la soja; frutos secos como la nuez, el maní, la macadamia, etc. Reduzca el consumo de café, alcohol o tabaco; elimine, de a poco, la sal en su dieta. Evite el tocino, los embutidos y la mantequilla.

Aumente la ingesta de líquidos como el agua, los zumos de frutas y hortalizas, infusiones y té. Tome caldos de verduras.

* Con información de EFE, agencia internacional de noticias.


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