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Entienda las señales y actúe frente al suicidio


B. Eugenia Giraldo

LA PATRIA | MANIZALES

Las mamás cuentan que no hay dolor más grande que enterrar a un hijo y puede ser peor si este se quitó la vida. Es una herida que no sana y un hecho que demanda atención de padres, cuidadores y educadores, resalta la psicóloga Lina María Saldarriaga, de la red Papaz.

La experta señala que las cifras de menores que se han suicidado aumentan y, cada vez, en edades más bajas.

Por ejemplo, Caldas reportó el año pasado 304 intentos de autoagresión de jóvenes entre los 15 y los 19 años, 141 entre los 10 y los 14 años, y 8 entre los 5 y los 9 años.

La experta alerta que es importante entender que los niños que dicen que desean quitarse la vida en realidad están llamando la atención, porque es algo serio que hay que ponerle cuidado. “No es para decirle: Ya se te va a pasar. Cuando ellos nos dicen que necesitan ayuda, es importante que los adultos se la brindemos, sin hacer dramas y poniéndole mucho cuidado, porque el suicidio no da vuelta atrás”.

En Colombia, la tasa de intento de suicidio es del 29,4% por cada cien mil habitantes y Caldas ocupa el segundo lugar, con 523 casos, lo que equivale al 52,6%. Le antecede Vaupés y les siguen Quindío y Risaralda.

La Asociación Colombiana de Psiquiatría presentará mañana durante la conmemoración del Día mundial de la prevención del suicidio su campaña El suicidio se puede prevenir.

Factores de riesgo

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), por cada muerte por suicidio se registran 20 intentos. La OMS afirma que las tasas de suicidio han aumentado un 60% en los últimos 50 años y ese incremento ha sido más marcado entre los jóvenes, al punto de convertirlos en el grupo de mayor riesgo en un tercio de los países del mundo.

El suicidio en el mundo se encuentra entre las tres primeras causas de muerte en las personas de 15 a 44 años, teniendo un alto impacto en términos de años potenciales de vida perdidos.

Sobre los factores de riesgo, la psicóloga explica que hay una serie de situaciones que afectan al niño en su desarrollo, por eso recalca que hay que estar atentos. “Cosas que tengan que ver con su entorno, por ejemplo el abuso sexual, el maltrato o un ambiente familiar donde los padres no son diligentes y no están pendientes de ellos, donde no pueden formar vínculos”.

Cita también los problemas relacionados con la intimidación escolar, y un nivel de estrés severo, sobre todo en aquellos niños que tienen problemas emocionales.

Acoso y peleas

Un informe publicado por Unicef, titulado Una lección diaria: #STOPViolenciaInfantil en las escuelas, expone que el acoso y las peleas físicas interrumpen la educación de 150 millones de niños de entre 13 y 15 años a nivel global e indica que la violencia entre iguales es algo generalizado.

Para Henrietta H. Fore, directora ejecutiva de Unicef, diariamente los estudiantes, ya sea en persona o través de Internet, se enfrentan a una serie de peligros, desde peleas, presión para que formen parte de pandillas o intimidación a formas de disciplina violentas, acoso sexual o violencia armada.

"Estas situaciones afectan su aprendizaje en el corto plazo, y a la larga pueden provocarles depresión, ansiedad y hasta llevarlos al suicidio. La violencia es una lección inolvidable que ningún niño debería de aprender", advierte H. Fore.

Según Saldarriaga, hay otros factores que son propios de la salud mental, algunos heredados genéticamente, en especial aquellos procesos de afrontamiento y que se demuestran con ansiedad o depresión. Además, llama la atención de casos de riesgo en adolescentes que están en proceso de formación de su identidad sexual y que encuentran barreras en su familia y en su entorno.

Para la psicóloga, es esencial la alianza familia-colegio y añade que cuando esta relación es fluida se convierte en un factor protector. Caso contrario cuando esas relaciones son conflictivas.

 

Pendiente de las señales

* Cambios emocionales

* Desinterés

* Tristeza

* Ansiedad

* Demasiado enojados

* Cambios intempestivos, aunque algunas veces son paulatinos

* Aislamiento

* Hablan de querer morirse

* Aumenta el abuso de drogas

* Cambian la dieta, comen menos o más.

* Empiezan a entregar sus pertenencias

 

Lo que deben hacer los adultos

* Hablar con ellos para saber qué es lo que está pasando

* Si bien son síntomas y señales de alerta, no necesariamente quieren decir que los niños o jóvenes planean hacerse daño. También pueden reflejar problemas de salud mental o situaciones que no son capaces de afrontar.

* La comunicación es muy importante. No obligarlos a que les cuenten qué está sucediendo. Es mejor decir: he notado que estás un poco más enojado ¿Te sientes mal..?, ¿Cómo te puedo ayudar..?, ¿Qué necesitas..? y siempre decirle: Aquí estoy y lo que sea que tengas lo vamos a resolver juntos”.

* Buscar ayuda de una persona especializada en salud mental, procurar que vayan a su médico o acudan al psicólogo a través de la EPS, esto les permite a los especialistas evaluar el riesgo y abordar problemas.

 

Intentos

Total Menores de 14 años

A agosto

2018 622 145 (23,3%)

Anual

2017 971 158 (16,2%)

2016 766 102 (13,3%)

Con información del Observatorio Social

de la Territorial de Salud de Caldas

 

La respuesta de Caldas

Los indicadores de enfermedad mental sirven para identificar unos riesgos y gestionarlos. No sirven para identificar a una comunidad.

En Aranzazu adelantan, desde el año pasado, un trabajo comunitario (gestores sociales, cuidadores, vecinos, profesionales nacidos allí) por construir tejido social: cuentan con un grupo de apoyo, con otro de ayuda mutua, con una idea de emprendimiento.

Otros hospitales de Caldas, con apoyo de la Dirección Territorial de Salud de Caldas, también adelantan acciones para implementar una salud mental comunitaria.

Anserma inició acciones en gestión de riesgo en salud mental, con énfasis en niños y adolescentes; Filadelfia realiza rehabilitación (recuperación) basada en la comunidad para trastorno bipolar; y La Dorada, implementa un modelo ambulatorio para el consumo de sustancias psicoactivas.

La Alcaldía de Manizales, la Universidad de Manizales y Assbasalud, en colaboración con el departamento de Psicología de la Universidad Luis Amigó y el departamento de Fisioterapia de la Universidad Autónoma, unirán esfuerzos para hacer gestión de riesgo en salud mental, con énfasis en conducta autodestructiva en niños y

adolescentes, respaldada por una intervención (social, artística, médica, psicológica y de emprendimiento), en colegios del área urbana y rural.

 

Jornada

El viernes 14 de septiembre se desarrollará una jornada académica sobre conducta suicidad en niños y adolescentes, organizada por el Comité de Psiquiatría Infantojuvenil del Eje Cafetero y la Universidad de Manizales.

Temas:

El papel del psiquiatra infantil en la salud mental

Redes sociales y suicidio

Suicidio y trastornos de conducta

Conductas autodestructivas en trastorno bipolar infantojuvenil.

 

Conductas autodestructivas en niños y adolescentes

Felipe Agudelo*

Tanto la impulsividad como la dificultad en la regulación de las emociones, son factores de riesgo importantes para las conductas de autoagresión. Aunque puede haber una vulnerabilidad biológica en el funcionamiento de la mente que confiere un riesgo mayor en algunas personas, también el complejo fenómeno de la autoagresión involucra procesos

psicosociales. Se ha documentado en jóvenes con esta conducta, más conflictos con sus padres, discusiones frecuentes en sus hogares y mayor adversidad en su entorno social. (Bipolar Disord, 2011)

Ante esta condición, cada vez más alarmante, no podemos quedarnos con las causas próximas, sino indagar profundamente. (El suicidio, Durkheim Émile).

Los niños y adolescentes tienen distintas formas de comunicar (los actos, los símbolos, el silencio, la música, el dibujo, el juego, etc.), y el lenguaje hablado no es necesariamente el más preciso ni el más usado por ellos. Nuestra función como padres, como vecinos, como sociedad… como aldea, es esforzarnos al máximo por atender a ese lenguaje que, en

ocasiones, puede ser paradójico y distinto al del adulto.

El origen del suicidio y otras conductas autodestructivas va más allá de la psiquiatría y de la psicología. Aunque ambas son fundamentales en el abordaje del individuo y su familia, si no están articuladas con otras disciplinas (trabajo social, enfermería, sociología, filosofía, artes, etc.) y otros sectores (educación, cultura, deporte, emprendimiento, etc.), el manejo no será adecuado y continuaremos presenciando tristes desenlaces.

La Organización Mundial de la Salud mencionó: “El principio más importante para el fomento de la salud mental, es alentar la incorporación de la salud pública a este trabajo”. ¡Esto lo mencionó en 1951!

* Psiquiatra de niños y adolescentes

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