Lucha contra la corrupción


Antes del 11 de septiembre próximo, según lo determine el presidente de la República por medio de decreto, los colombianos iremos a las urnas para votar contra la corrupción, en una consulta que consta de siete puntos fundamentales: reducir el salario a los congresistas a la mitad, cárcel para corruptos y prohibición para contratar con el Estado, contratación transparente obligatoria en todo el país, presupuestos públicos con participación ciudadana, congresistas deben rendir cuentas de su asistencia, votación y gestión, hacer públicas las propiedades e ingresos injustificados de políticos y extinguirles dominio, y que haya un máximo de tres periodos en corporaciones públicas.

La aprobación de la consulta, promovida por grupos ciudadanos y respaldada por partidos como la Alianza Verde y el Polo Democrático, fue acompañada por 84 votos a favor y cero en contra en la plenaria del Senado de la República. Esa misma corporación había decidido el pasado 17 de abril aplazar la votación de ese proyecto, con el argumento de no "politizar" la campaña presidencial. Ahora ya está claro que el Ejecutivo debe fijar en próximos días la fecha en la que se realice esta votación a la que deberán acudir, al menos, 12 millones de ciudadanos para que los siete mandatos puedan concretarse. Una vez esto ocurra, la Corte Constitucional deberá revisar si se cumple con los requisitos legales para poner el mandato en ejecución.

Desde algunos sectores se ha criticado que llevar a cabo esta consulta tendría un alto costo para el Estado. De acuerdo con la senadora Claudia López (Alianza Verde), promotora de la idea, el costo oscilaría entre los $40 mil millones y los $100 mil millones, pero otros como el senador Roy Barreras (Partido de la U) -quien se opuso a la consulta en el Congreso de la República-, la cifra podría ascender a los $300 mil millones. También ha sido calificado como un proyecto populista que no tendrá en la práctica mayores efectos. La realidad es que si los colombianos logran con su voto que se apliquen los siete puntos que propone la consulta se estaría marcando un hito en la historia del país, y dicha situación tendría un efecto poderoso en el fortalecimiento democrático de Colombia. En esto hay que entender que la democracia cuesta.

Todo lo que nuestro país pueda avanzar para lograr una mayor transparencia de la administración pública es valioso, tomando en cuenta que hoy por hoy, superado el conflicto armado con las Farc y estando el Eln en conversaciones para dejar las armas, el principal problema del país es la corrupción. Es evidente que las actividades exitosas de las mafias del narcotráfico, el contrabando, la minería ilegal y de las coimas en la contratación con el Estado tienen en los corruptos que ofrecen y que reciben beneficios a costas del erario a sus mayores aliados, y que una consulta como la que se propone apunta a golpear duramente a quienes se han dedicado a pervertir la ética y los valores mínimos del servicio público.

 

Aunque antes de la aprobación unánime en el Senado hubo forcejeos políticos al calor de la actual contienda electoral para la Presidencia de la República, es positivo que tanto el aspirante del Centro Democrático, Iván Duque, como el de la Colombia Humana, Gustavo Petro, hayan anticipado su respaldo a la iniciativa, lo cual los obliga a cumplir con sus postulados y a promover entre el pueblo colombiano la participación para acudir a las urnas cuando se lleve a cabo la consulta, y de esa manera derrotar en forma eficaz a la corrupción rampante que nos rodea.


Powered by