La salud, en el limbo


La sorpresiva (y tal vez precipitada) decisión de la Procuraduría General de la Nación de revocar la venta de Cafesalud a los socios de Medimás genera entre los usuarios del servicio tantas incertidumbres, que muchos hoy buscan refugio urgente en otras Empresas Promotoras de Salud (EPS), algunas de las cuales vienen con tantos problemas financieros y de red de atención que tal vez no soporten la presión del arribo de miles de nuevos afiliados. Hay gran caos porque la decisión proviene de instancias externas al sistema, el cual no se había preparado para semejante golpe.
Ayer mismo, por fortuna, la Superintendencia Nacional de Salud se pronunció acerca de la situación y dispuso con el Ministerio de Salud y la Defensoría del Pueblo un plan de vigilancia y control que pretende garantizar que los más de 4 millones 200 mil afiliados a Medimás en 250 municipios colombianos no sufran traumatismos en el acceso a los servicios de salud. Por lo pronto, de acuerdo con lo establecido, Medimás seguirá atendiendo a los pacientes que lo requieran, tomando en cuenta que solo la Supersalud tiene competencia para ordenar el cierre de una EPS, sin que eso implique que la orden de la Procuraduría no tenga que cumplirse en un tiempo prudente.
Lo cierto del caso es que entre los usuarios reina el pánico, y si bien las quejas por el mal servicio son recurrentes, tal vez pudo seguirse un camino menos traumático que permitiera establecer un completo plan de contingencia con el que los usuarios no tuvieran sobresaltos. No puede afirmarse, como lo aseguran los socios de Medimás, que la Procuraduría no pueda pronunciarse como lo hizo, porque en realidad hay incumplimientos e irregularidades en el contrato de compraventa, frente a los cuales era importante adoptar medidas antes de que se profundizaran más los problemas. 
No obstante, el baldado de agua fría se habría podido evitar con la búsqueda concertada de soluciones con la Supersalud y amortiguar el impacto de la incertidumbre. Hay pacientes con enfermedades crónicas que requieren tratamientos que no pueden interrumpirse sin poner en riesgo sus vidas; para ellos tiene que haber una atención prioritaria. Igual debe ocurrir con quienes tienen pendientes procedimientos quirúrgicos; no sería justo que los pongan a comenzar de cero sus procesos en otras EPS.
Es importante que los afiliados usen la línea gratuita de atención 018000513700 opción 4 y el correo electrónico afiliadosmedimas@supersalud.gov.co para que presenten sus inquietudes, y ayudar así a despejar el limbo en el que quedó la atención. Una crisis que afecta al 10% de los colombianos tiene repercusiones en el resto del sistema. De todos modos, lo mejor es guardar la calma y esperar que se logre un reacomodo sensato en las demás EPS, de tal forma que se garantice la prestación de los servicios en forma oportuna y eficiente, porque más que el escándalo alrededor de la pertinencia o no de un negocio hecho hace un año, que se pensaba iría en beneficio de todos, lo fundamental es que la gente no deje de gozar de una atención médica digna.

Debemos recordar que lo ocurrido con Medimás es solo un nuevo capítulo de una larga historia que comenzó con las irregularidades cometidas en Saludcoop, EPS que terminó liquidada y sus actividades trasladadas a Cafesalud, donde tampoco fue posible lograr una estabilidad que garantizara una atención de calidad a los afiliados a esa EPS. Eso condujo a la liquidación y puesta en venta que hoy es cuestionada. Hay, entonces, un problema de fondo, estructural, que causa grandes dificultades en el flujo de recursos en el sistema de salud, el cual debería ser resuelto urgentemente por el Gobierno Nacional. 


Powered by