Eln, en manos de Duque


Tras el cierre del sexto ciclo de conversaciones entre el Gobierno Nacional y la cúpula del Eln, no fue posible llegar a acuerdos de cese del fuego, pero hay sin duda algunos avances que la nueva administración de Iván Duque deberá evaluar para ver si continúa con las negociaciones. El presidente saliente, Juan Manuel Santos, explicó que no estaban dadas las condiciones para verificar un posible cese del fuego bilateral, pero que tiene la ilusión de que el próximo gobierno le dé continuidad a los diálogos.
En desarrollo de su campaña presidencial Duque manifestó que no era partidario de continuar con esas conversaciones, en vista de la actitud hostil que seguía manteniendo el Eln en varias regiones de Colombia, de tal manera que en el escenario actual es incierto si al nuevo mandatario le interesará volver a la mesa, hoy instalada en La Habana (Cuba). Pese a los altibajos en su actitud, es importante que los líderes de esa organización guerrillera, al cierre del ciclo reciente, se manifiesten convencidos de que la violencia no es la manera para lograr una solución a los problemas que aquejan al país.
El Gobierno asegura que ya están sentadas las bases para avanzar en la búsqueda de que el conflicto con el Eln termine de manera pacífica, con la entrega de sus armas y el reingreso a la sociedad civil, como ya lo hicieron los miembros de las Farc. Creemos que antes de echar para atrás y retornar al terreno de las confrontaciones bélicas, el país debe darse la oportunidad de seguir explorando caminos que puedan llevarnos a una paz completa lo más pronto posible. La Comunidad Internacional se ha mantenido firme en el acompañamiento de estas conversaciones, igual que la Iglesia Católica, lo cual constituye un asunto fundamental que no merece ser echado por la borda.
Las Naciones Unidas, que también han mostrado una gran voluntad de ayudar a la paz de Colombia, destacaron lo avanzado hasta ahora con el Eln, lo cual calificaron como "significativo”. Debemos reconocer que tras el desarme de las Farc se han ahorrado cientos de vidas en un conflicto absurdo como el que se produjo por décadas con esa agrupación. Los desafíos que tiene el país para dejar atrás las violencias y consolidar la construcción de la paz son de gran calado, y no podemos ser inferiores a tal exigencia.
Es natural que en regiones en las que delinque el Eln haya descontento de las autoridades civiles y de las comunidades, por no haberse concretado el cese del fuego, pues ya estaba el compromiso de esa guerrilla de suspender los ataques, los secuestros y los atentados contra los oleoductos. Esperamos que se ratifique la voluntad, verificable, de suspender toda acción violenta o delictiva de los elenos, para que el presidente Iván Duque opte por mantener la mesa en La Habana.

Ya está previsto que en el empalme entre el gobierno saliente y el entrante, el alto comisionado para la paz, Rodrigo Rivera, haga entrega de todos los detalles de la negociación con el Eln a los delegados de Duque para todo lo relacionado con ese vital asunto pueda ser tomado en cuenta. Colombia queda expectante acerca de cuál debe ser el mejor camino para avanzar, ojalá alejados de la guerra.


Powered by