Ciclo positivo para la economía


Hay señales claras de que el segundo semestre del año será muy favorable para la economía, incluso algunos analistas señalan que Colombia está entrando en un ciclo positivo que puede encarrilar al país por un nuevo empuje de crecimiento en el mediano y largo plazo. El Gobierno, analistas internos y entidades como el Fondo Monetario Internacional (FMI) están convencidos de que los malos tiempos ya pasaron y que el 2018 cerrará con un crecimiento superior al 2,6%, cuando los guarismos más optimistas proyectaban hasta hace poco apenas un 2%.
Inclusive, diversos analistas prevén una mejora mayor en el 2019, al punto de que codirectores del Banco de la República piensan que el crecimiento de este año podría rondar el 3% y el del año entrante podría acercarse al 4%. El FMI proyecta un 3,6% para el 2019. ¿Qué es lo que está pasando para que regrese el optimismo? Hay un incremento innegable de las exportaciones, la confianza del consumidor y de los empresarios está en alza, el gasto privado sube, el consumo de los hogares se está reactivando y las tasas de interés se encuentran en niveles muy atractivos para que la dinámica económica tome velocidad en lo que resta del año. 
El único nubarrón que podría dañar la fiesta es la incertidumbre internacional que se mantiene alrededor de la llamada "guerra comercial" y sus efectos, y los precios del petróleo, aunque lo más seguro es que en este último asunto se logre una estabilidad cerca de los 70 dólares por barril. De hecho, según el FMI, después de Perú será Colombia el país de América Latina con un mayor crecimiento económico. Además, la mejora de la imagen después de la firma de la paz con las Farc ha hecho que el turismo internacional crezca y que le queden al país importantes divisas.
La inflación controlada con que se cuenta hoy y las tasas moderadas son terreno propicio para que los proyectos de inversión tomen impulso. Si ocurre así, el consumo interno y el mercado crediticio podrán lograr una dinámica saludable que nos lleven en el mediano y largo plazo a crecimientos por encima del 5%. Para llegar a esto será fundamental que se tomen medidas tendientes a fortalecer el aparato productivo, aumentar la competitividad y mantener unas finanzas públicas sostenibles, sin dejar crecer la deuda y logrando estabilidad en las reglas de juego.
Si bien se prevé que el sector petrolero, industrial, comercial y la inversión extranjera directa tendrán impactos favorables, habrá que seguir avanzando en el fortalecimiento del sector agrícola, las exportaciones tradicionales y no tradicionales y buscar que el sector de la construcción se reactive, sobre todo con el propósito de seguir avanzando en la lucha contra el desempleo y la informalidad. Será necesaria una nueva reforma tributaria orientada a incentivar la productividad, y que ojalá tenga las características de un cambio estructural que no requiera nuevas modificaciones en el mediano plazo.

Viene, pues, un ciclo favorable para la economía que debe ser bien aprovechado. Es bien sabido que durante la administración de Juan Manuel Santos, además de la baja en el petróleo y el fenómeno de El Niño, fueron los paros de camioneros y cafeteros, entre otros, los que pusieron freno al crecimiento económico. Esperamos que haya sensatez frente al nuevo Gobierno y que no se traten de impulsar paros y protestas sin sustento que frenen el clima de optimismo y nos hagan retroceder en la posibilidad de hacer más fuerte la economía y lograr que el Estado pueda tener una mejor respuesta ante las necesidades sociales.


Powered by