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Visitantes al Bosque Popular piden que no le dejen perder el encanto


MARTHA LUCÍA GÓMEZ

LA PATRIA | MANIZALES

Un pulmón verde al que se le han ido pegando casas y edificios es lo que tiene Manizales en el Bosque Popular El Prado, en el sector San Marcel.

Son 56 hectáreas de naturaleza que los visitantes definen por ser el parque más grande de la ciudad, como una joya de Manizales, una belleza, único en Colombia, pues entrar a él es gratis y ya cuenta con un esquema de seguridad.

Casos

El 15 de diciembre, dos primos, uno de 17 y otro de 19, ingresaron con otros dos amigos al parque para ver un entrenamiento en la pista de motocrós. Era domingo, 11:00 de la mañana. En la bajada vieron a dos muchachos, uno inhalaba solución y el otro estaba detrás de un árbol, quienes luego los atacaron e hirieron a los primos con navajas, pretendían robarles, pero no lo lograron. Huyeron.

Ese día el secretario de Gobierno Municipal, John Hebert Zamora, anunció que llegarían más policías al Bosque Popular para reforzar la seguridad y que proyectaban ubicar cámaras.

Sin embargo, un mes más tarde, el 16 de enero, a un policía que vigilaba el parque lo hirieron en un brazo con un machete. Vio a tres sospechosos cerca a los juegos infantiles, portaban armas blancas. Cuando les anunció una requisa lo atacaron. Su celular lo salvó de que lo hirieran también en una pierna. Los hombres huyeron y tampoco los pudieron encontrar.

Cumplieron parte

El domingo y jueves pasados, LA PATRIA estuvo en el parque y constató que aumentó la presencia de uniformados, pero los visitantes dicen que todavía falta aunque hay policías patrulleros de 7:00 a 7:00, carabineros y vigilancia privada las 24 horas.

Todos hacen recorridos por senderos, canchas, pistas y retiran a quienes ven consumiendo estupefacientes, bebidas embriagantes o a exhibicionistas. Dicen que incluso han tenido que imponer comparendos a parejas que llegan con el fin de tener relaciones sexuales en sitios alejados. Como en el parque tiene sede operativa el Grupo de Protección al Turismo y Patrimonio Nacional, estos policías están disponibles para apoyar casos.

Lo cierto es que recorrer el Bosque Popular a pie les exige entre una hora y media y dos horas. Los fines de semana llegan refuerzos con carabineros montados a caballo y personal de Infancia y Adolescencia.

El abogado Julián Arias, secretario General del Instituto de Cultura y Turismo de Manizales y gerente (e) de la entidad, que es la administradora del Bosque Popular, dice que el parque, por sus dimensiones, es complejo de controlar.

“Tiene entrada gratis y hay múltiples accesos, pero después de lo sucedido se habló con la Secretaría de Gobierno para reforzar la seguridad. Asignaron unidades de policía adicionales al cuidado del parque y ya se habló con la empresa de vigilancia para reforzar todos los elementos”.

Zona de comidas que estará lista esta semana.

 

Otros lunares

En medio de tanto verde se notan otros lunares. Edificaron en concreto una plancha de 33 metros de frente por 5 de fondo, sobre la que construyeron 8 casetas de 3x3 y una más pequeña en madera, de árboles de pino que han cortado de los terrenos del parque. Allí trasladarán a los vendedores de comestibles ubicados a un costado de la piscina antigua.

Los críticos, jocosamente, han dicho que esto quedó como unas caballerizas, que además de poco estéticas le quitan espacio verde al visitante.

Y no solo el verde se acabó ahí. En otra área de prados y árboles el cemento llegó para abrirle espacio a una plazoleta con un pequeño escenario, que servirá para practicar aeróbicos. Está en construcción y tendrá 18 m. x 20 m.

Por otras zonas verdes se ven más ventas ocupando este espacio.

 

Cambios

El gerente (e) del ICTM explica que el traslado de los comerciantes se hace por recomendación de Gestión del Riesgo. “No se van a crear nuevos puestos de comercio, se van a trasladar los que hay para darles uniformidad. Son nueve puestos para igual número de comerciantes, ocho de comidas y uno de helados. Cada uno paga un arrendamiento de $130 mil mensuales”.

Arias aclara que el área para aeróbicos es una necesidad, porque la que estaban utilizando era en arena y con el movimiento de las personas se levantaba una polvareda que afectaba las vías respiratorias de los practicantes. “La Secretaría de Deporte evidenció el problema. Se pretende construir un espacio con una plancha en la que puedan practicar el ejercicio entre 70 y 100 personas”.

Ricardo Germán Gallo, secretario de Medioambiente, considera que estas actividades constructivas en un pulmón como el Bosque Popular El Prado tienen que ver con que hay programas que se están haciendo para la comunidad, que implican tener que endurecer áreas.

“Pero a la vez también hacemos trabajos amigables con el medioambiente, como la siembra de árboles. En octubre que hicimos la Sembratón, plantamos aquí un gran número de los 12 mil que sembramos, y lo vamos a seguir haciendo para ir compensando y que no se afecten las zonas verdes. Se pueden afectar 10 árboles, pero si se siembran mil, al final no hay impacto. Ese es el tema de la compensación”.

Arias agrega que lo que pagan los comerciantes se reinvierte en vigilancia y mantenimiento del parque. El mantenimiento cuesta $9 millones al mes y la vigilancia alrededor de $20 millones.

“No ha sido un tema caprichoso, y la idea es que las intervenciones sean solo lo estrictamente necesario para mantener el parque como una zona verde por excelencia. Eso lo tenemos muy claro”.

Área en construcción para practicar aeróbicos.

 

Opinan

Yuliana Agudelo, La Enea

Vengo lunes, martes, jueves y viernes, sagradamente. Lo que me más me gusta es el espacio verde en medio de la ciudad, permite el sano esparcimiento. Hicieron un área muy buena para los vendedores, pero quitó parte del verde, falta planificación. Han ocurrido cosas, pero son eventuales, solo se ve un policía que no puede abarcar todo el parque, en especial la parte de abajo, que se ve con ausencia total de autoridad.

 

José Betancurth, Portal del Bosque

Vengo al parque casi todos los días, en la mañana. Esto es una joya de la corona que tiene Manizales y ojalá nunca se acabe. La gente necesita espacios para comprar alimentos, pero es malo porque van ocupando espacios y ya esto termina en un centro comercial. La inseguridad es porque la gente se confía en que nadie va a venir y el ladrón está pendiente, da papaya. Nunca he visto nada grave de delincuencia.

 

Alejandro Jiménez, La Florida

Este parque no lo hay en ninguna otra parte de Colombia, es lo mejor que podemos tener en Manizales. Uno se siente seguro, más que en cualquier otro lado. A pesar de ello, recomendaría más vigilancia. Los vigilantes bajan hasta la pista de motocrós, pero es muy esporádico.

 

Alberto López, Malabar

Este es un excelente parque. Tiene zonas verdes, de deporte; es tranquilo y seguro, un sitio mágico. Falta un poco de seguridad. Estamos sembrando 60 árboles en una campaña de Manizales en Bici y la Alcaldía.


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