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Tres horas de imágenes, sonidos y colores en la ruta de avistamiento de aves, en la vía a Cementos Caldas


MIGUEL ORLANDO ALGUERO

LA PATRIA | MANIZALES

5:00 a.m. 30 vehículos entre busetas y yips esperan a 500 avituristas profesionales y aficionados para llevarlos a 18 lugares, donde hay rutas para observar aves.

El Parque Caldas, el punto de encuentro. Los Yarumos, Río Blanco, La Esmeralda, reserva de la Chec, Romelia, La Esmeralda, La Licorera, Termales del Ruiz y Tinamú, algunos de los destinos.

Daniel López es el guía de 16 avistadores que van para la vía que conduce a las ruinas de la fábrica Cementos Caldas (Neira).

Revisa la lista. Acomoda la caja de desayunos. Entra a la buseta y reparte el inventario de chequeo de las especies. Da las últimas indicaciones.

Vuelo

5:30 a.m. Arranca la buseta. Se cierne un silencio dentro del vehículo como si se estuvieran preparando para contemplar a las aves.

6:00 a.m. Llegan al desvío para Cementos Caldas. Se bajan y empiezan a desenvainar sus cámaras, binoculares, trípodes y guías de avifauna.

"Hacia esta zona de Caldas la ave más abundante es el Atlapetes flaviceps(gorrión de anteojos cabecinegro). Se pensaba que estaban en peligro, pero con investigaciones se confirmó que hay 1.500", comenta Daniel.

Pertrechos con chaquetas, gorros y botas caminan unos 15 pasos. De fondo se escucha el canto de los pájaros.

Canto

Zimmerius chrysops (tiranuelo cejiamarillo) es el primer pájaro que aparece. Todos apuntan sus cámaras y binoculares para verlo. El Zonotrichia capensis(gorrión copetón) es el segundo. Luego salen el Atlapetes albinucha(gorgiamarillo) y el Troglodytes aedon (cucarachero).

Sergio García es estudiante de Licenciatura en Biología de la Universidad del Quindío, su especialidad son las aves, pero se subespecializó en el canto. En su mano izquierda carga su libreta de campo. Después de 100 metros de recorrido anota 11 especies.

"Escribo el nombre científico de los que veo y oigo. Luego los paso a la aplicación eBird. Esto se adquiere practicando, leyendo la guía de avifauna, repasando nombres y características", dice.

Su oído está tan afinado que con solo escuchar el canto o gorjeo sabe cuál avees. En el grupo de Ornitología de la universidad estudia la vibroacústica de las aves. "Es un proceso mecanizado, pero si tengo duda, escucho los sonidos en mi celular y verifico que sí sea esa ave".

Aconseja revisar la altitud del lugar de avistamiento porque determina el tipo de ecosistema y qué aves se pueden encontrar.

Plumaje

La ruta continúa a paso lento. Están anonadados por la cantidad de especies. Disfrutan del plan como si fueran niños estrenando juguetes. Sus cámaras no paran de disparar mientras verifican en la lista de chequeo el nombre científico.

Benjamín Castro es ingeniero forestal y desde hace 23 años vive en el Pacífico colombiano. Acompaña a comunidades negras, indígenas y mestizas. Comenta que vino al VII Congreso Internacional de Aviturismo y al VIII Feria de Aves de Sudamérica, que se realiza desde el jueves hasta hoy, porque quiere conocer metodologías de conservación del territorio para replicar y adaptar en las selvas del Chocó.
"Estoy conociendo iniciativas de producción y aprovechamiento de bosques para la economía. El aviturismo es un gran alternativa", insiste Benjamín, mientras unos 15 metros arriba Victoria Restrepo acomoda su trípode para tomar fotos.

Ella es fotógrafa profesional, documentalista y creadora de la serie web Caminando entre aves, que se ve en Youtube y tiene cinco capítulos.

6:30 a.m. Victoria agacha la mirada. Hay bolsas plásticas y botellas de vidrio. Por eso, afirma: " Los colombianos no saben el tesoro que tienen. Llevo 10 años mostrando lo que posee este país".

Vive en Washington (Estados Unidos) y se siente orgullosa de que los "gringos" estén cambiando su percepción sobre Colombia. "Cuando termino una charla donde hay 80 personas se me acercan seis. De ellas tres me dicen que quieren venir. Esto es el paraíso y las aves lo adornan con sus colores y cantos".

Migración

300 metros de recorrido. Nuevas especies aparecen: el Sporophila nigricollis(espiguero capuchino), la Zenaida auriculata (tórtola) y el Odontophorus hyperythrus (perdiz colorada).

Simón David Herrera trabaja en el Parque Nacional Natural Selva de Florencia (Samaná). Mira por sus binoculares e identifica una bandada mixta. "La bandada es un grupo de aves compuesta por varias especies, en la que cada una cumple un rol, por ejemplo, está el que convoca, el que guía o el que emite señales de alerta. Lo hacen como mecanismo de defensa o para encontrar alimento", explica.

7:15 a.m. 37 especies identificadas. En medio de los árboles aparece una Piranga rubra hembra (tángara), un ave migratoria boreal que baja de Norte América a Centro y Suramérica durante el Otoño y el Invierno para regresar en marzo.

Pico

En la ruta hay una familia caleña. Luis Eduardo, Ángela y su hijo, Juan David. Es la tercera ocasión que visitan Manizales. "Mi esposo fue el primero, luego Juan David cuando tenía cuatro años, hoy tiene 10. Después entré yo. El avistamiento se convirtió en un plan familiar. Llegamos a casa, proyectamos las fotos y compartimos lo que vimos y oímos", señala Ángela.

Narra que Luis Eduardo y ella tienen sueños frustrados, por eso les apasiona el aviturismo. "Él quería ser biólogo, pero estudio sistemas; soy abogada, pero quería estudiar Zootecnia o Biología".

- "¿Lo viste Juan?", dice Ángela mientras señala un árbol.

- "Es difícil tomar la foto", contesta Juan David, quien fue expositor en un encuentro de avistadores en Cali el año pasado.

Al pájaro que intentan tomarle la foto es el Momotus momota (barranquero).

Fin

8:30 a.m. Hora del desayuno. Paran, se sientan en el suelo y sacan su desayuno. Un jugo, una manzana y un crepe. 58 especies identificadas. Mil metros de recorrido.

Simón David explica que el mejor momento para avistar es de 6:00 a.m. a 9:00 a.m. porque es cuando los pájaros salen a buscar comida.

9:30 a.m. Fin de la ruta. 72 especies identificadas, de las cuales cinco son endémicas, es decir propias de Caldas.

Sergio García, estudiante de Licenciatura en Biología de la Universidad del Quindío, escribe en su libreta de campo los nombres de las especies.

Juan David apunta para tomar la foto.

Piranga rubra hembra (tángara).


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