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En Chipre arman instrumentos médicos


MARGARET SÁNCHEZ

LA PATRIA | MANIZALES

Una vivienda al frente del parque Bellavista del barrio Chipre, a tres cuadras del Monumento a los Colonizadores, desde hace cuatro años se transforma de casa a fábrica.

En la calle 9A con carrera 7, el manizaleño Alexander Loaiza Naranjo adecúa el garaje, el primer piso y el patio de la casa de sus padres en la sede de su empresa Endocol, donde diseña y elabora instrumentos médicos para gastroenterología y endoscopia disgestiva, como pinzas de canastilla y de asa de polipectomía.

¿Para qué sirven? Para remover cálculos o piedras de la vía biliar, conducto entre el hígado y el intestino, y tomar muestras de crecimiento anómalas en la mucosa del estómago y el colon y, si es el caso, extirparlas.

Esas pinzas son indispensables para los procedimientos con endoscopio, instrumento en forma de tubo que permite visualizar al interior de un órgano o cavidad corporal, precisa Rafael Ángel, médico especialista en gastroenterología clínica-quirúrgica del SES Hospital de Caldas. “Son como las manos de uno a través del endoscopio para el procedimiento, van por el canal de trabajo y por ahí se introducen estos accesorios largo”, apunta.

Arranque

Loaiza Naranjo decidió emprender en el sector salud, después de estudiar ingeniería electrónica, tecnología de Mantenimiento de Equipos Biomédicos en el Sena Caldas y especializarse en Gerencia de Calidad y trabajar en una multinacional.
En los seis metros cuadrados del garaje estableció la oficina y la primer línea de producción, aprendió a que debía expedir permisos, certificaciones, registros y autorizaciones en el Invima y las secretarías de Salud y Planeación, porque debe cumplir con procedimientos de salubridad y protocolos médicos.
Ahora cuenta con un espacio de 450 metros cuadrados, paredes con pintura de grado hospitalario y sanitario, puertas especiales, almacenamiento de cuarentena y otras especificaciones.

En la tranquilidad de los alrededores del parque Bellavista, con poco tráfico vehicular y la inocuidad de la casa de los Loaiza Naranjo, Alexander muestra cómo elaboran boquillas con una impresora 3D y el ensamble a mano de pinzas, canastillas y otros instrumentos.

Boquillas


* Elemento que se pone en la boca del paciente para proteger su dentadura al introducir el endoscopio, un tubo de 10 a 12 milímetros.


* En Endocol la fabrican con una impresora 3D, que también utilizan para hacer prototipos.

* Usan nailon, polipropileno o teflón. La impresora tiene un inyector que se calienta y derrite la fibra y elabora el diseño programado. Tarda 22 minutos.

Pinza canastilla de dormia


Se usa para manipular y extraer cálculos en las vías digestivas. Mide entre 195 cm y 230 cm.
Tiene cinco piezas, las principales son el mango hecho de nailon, teflón y otra fibra sintética, y la guaya de nitinol (aleación de niquel y titanio) y la pinza al final de acero quirúrgico.

Armar la pinza tiene cinco momentos en la línea de producción.

1. Inspección: revisión visual de la materia prima, que los conductos estén abiertos y no tengan anomalías.


2. Acondicionamiento: partes plásticas, guaya, pegante, vaso de agua y jeringa, se vierte líquido para comprobar que suba y baje.

3. Preintegración: se arma el producto.
4. Limpieza y secado: la conexión entre el mango y la guaya se hace con un plástico termoencogible que se estrecha con el calor, recubre y queda firme.


5. Se empaca, etiqueta y rotula. Por un lote de 100 piezas, se saca una y se deja en cuarentena para las revisiones del Invima. Tienen una vida útil de dos años.
Las pinzas pueden costar entre 750 mil pesos y un millón pesos.Tienen una vida útil de 2 años. El mango se puede reutilizar, la guaya es desechable y su disposición final debe ser en bolsa roja de desechos hospitalarios.

 


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