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Villamaría, con nueva invasión en La Esperanza


JULIÁN GARCÍA

LA PATRIA | VILLAMARÍA

Hoy, a las 9:00 a.m., está prevista una audiencia verbal con los invasores del lote La Esmeralda en Villamaría, entre los barrios Villa Esperanza, Los Sauces y Las Granjas. El procedimiento lo hará la Inspección Tercera de Policía.

Unas 18 familias se tomaron el 5 de noviembre un potrero de la Alcaldía para levantar cambuches. Calculan que allí ya habitan unas 54 familias, para 160 personas.

Juliana Martínez, secretaria de Gobierno y alcaldesa (e) de Villamaría, indica que con la Policía intentan persuadir a los ocupantes para que desalojen pacíficamente. "En caso contrario, será la fuerza pública la que haga el desalojo. La Policía tiene la obligación de no dejar incrementar los invasores y verificar que no llegue gente de otros lados, ni permitir que ingresen materiales de construcción. No está contemplado darles auxilios de arrendamiento, no tenemos presupuesto. Las Granjas no se están dejando invadir de nuevo como lo quieren hacer ver”, aclaró la funcionaria.

Pésimas condiciones

Álvaro Andrés Muñoz, concejal del MIRA, desconoce cuántos invasores son. “Dicen que hay 32 familias, pero otros afirman que son 19. Este predio no se debe confundir con los lotes fiscales que el Departamento tiene en Villamaría. Las construcciones las han hecho personas de los barrios Santa Ana, Polideportivo y Los Sauces. Por no haber tomado medidas correctivas se ha agravado la situación. Quizá aprovecharon la legalización que se da en el barrio Los Sauces, contiguo al lote invadido. Villamaría no tiene como solucionar problemas de vivienda”.

El personero de Villamaría, Fernando Arcila, comentó que a los invasores se les debe garantizar el debido proceso. "Les indiqué el riesgo y peligros que están corriendo, pero han hecho caso omiso. La Personería hace un llamado a que desalojen pronto, ellos no están en las mejores condiciones de dignidad humana. Deben cesar esta actividad”.

Los cambuches están sobre una ladera, construidos en madera, guadua, plástico y lona. Algunos tienen tejas de zinc y el piso es en tierra. A los lados cavaron zanjas para evitar que los arroyos se les entren.

Sin techo

Ómar Hernán Jiménez llegó al lote con una estufa de gas, una colchoneta, trastos y su ropa. “No tenía con qué pagar arriendo, por eso estoy acá”. Lo mismo cuenta Viviana Tangarife, que vive en un cuarto de tres metros cuadrados con su esposo y una menor de 3 años.“La primera vez, vino la Policía y nos hizo tumbar todo, pero al otro día volvimos a levantar. No aceptamos arriendos por tres meses, a otros damnificados les han prometido casa y nada”.

Vecinos de Los Sauces surten de agua potable a invasores de La Esmeralda, y otros toman el agua de una llave del acueducto, metros abajo de un potrero.

En Las Granjas

9 de las 12 familias invasoras durante 10 años del sector Las Granjas, predio de Inficaldas, han ido entregando el terreno de forma voluntaria desde julio. Estos damnificados de temporadas de lluvias y de un incendio en el barrio Santa Ana, se acogieron a un subsidio de arrendamiento municipal por $300 mil mensuales. Este desalojo se dio a raíz del desacato a un fallo de una acción popular, que ordenó reubicar a los ocupantes. Los salones que eran usados como habitaciones fueron desocupados para evitar que lleguen nuevos invasores.


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